Los peces domésticos pueden lesionarse dentro de un estanque o tanque, especialmente si los peces actúan agresivamente entre ellos. Una escama dañada o totalmente eliminada puede parecer brillante, ya que la capa de piel debajo de las escamas puede tener un aspecto brillante o metálico. Sin embargo, una mancha descolorida o deformada en el pez puede ser un signo de enfermedad. Sin embargo, no siempre es así y en algunas especies las manchas brillantes son totalmente naturales.

Puntas de aletas brillantes

Las manchas metálicas y brillantes no son necesariamente motivo de preocupación. En algunas especies de peces, son completamente normales. Por ejemplo, se supone que los peces betta tienen puntas de aletas metálicas brillantes. Si recién ahora notas estas manchas, podría ser que el pez esté cambiando de color y que las escamas sean más iridiscentes durante el cambio.

mi pez tiene manchas metalicas brillantes

Escamas salientes

La hidropesía, una condición que puede ser causada por la mala calidad del agua o por la inyección de parásitos y que es común en los cíclidos y las carpas africanas, puede hacer que las escamas se levanten de la piel o se caigan completamente, exponiendo la piel brillante y metálica que se encuentra debajo. Esta condición puede ser mortal y no existen medicamentos para tratarla, por lo que es esencial centrarse en la prevención.

Apariencia de cera fundida y brillante

La viruela de la carpa puede causar lesiones en la piel de los peces que parecen gotas de cera fundida. Estas lesiones pueden crecer bastante grandes también. Si su pez tiene lo que parece ser una mancha, controle su crecimiento. Estas manchas pueden convertirse en protuberancias blancas y opalescentes.

Espolvoreado con sal

Ichthyophthirius, o “ich”, y con menos frecuencia “ick”, es una enfermedad causada por un parásito del mismo nombre. Desafortunadamente, una vez introducido en un acuario o estanque doméstico, este parásito prosperará, ya que sus crías no tienen que viajar muy lejos para encontrar un huésped propio. La ictericia causa manchas blancas brillantes que crecen en protuberancias, similares a la viruela de la carpa. En casos severos, los huéspedes se verán como si hubieran sido rociados con sal.

Nódulos como guijarros

La linfocistis es un virus que afecta a los peces de agua salada y dulce. Uno de los primeros síntomas de esta enfermedad es una mancha parecida a un guijarro en la piel. Si estos crecimientos se producen debajo de las zonas pigmentadas de la piel, pueden aumentar el brillo o la naturaleza metálica de la piel. Las manchas crecerán hasta convertirse en una lesión de aspecto no muy diferente a las protuberancias blancas y brillantes asociadas con la ictericia. Sin embargo, a medida que la enfermedad progresa, la lesión se convierte en un crecimiento más parecido a una verruga.