Entre las muchas variedades de insectos venenosos, algunas especies son capaces de proyectar una sustancia venenosa o cáustica de sus cuerpos como mecanismo de defensa. Estos líquidos son típicamente sintetizados y rociados desde órganos especializados ubicados en la cabeza o el abdomen de una especie. Los efectos de tal veneno en los humanos van desde una leve y momentánea incomodidad hasta un intenso dolor que dura horas.

Escarabajos de tierra

Los escarabajos de la familia Carabidae, también conocidos como “escarabajos de tierra”, han desarrollado conjuntos de glándulas a lo largo de su abdomen capaces de liberar un aerosol ácido y caliente. A diferencia de otros insectos voladores, los escarabajos no pueden desplegar sus alas y alzar el vuelo rápidamente, lo que los hace vulnerables a los depredadores que se mueven con rapidez. Por lo tanto, se cree que el aerosol sirve como una distracción para ayudar a escapar. La familia está muy dispersa en Europa, Asia y África. Algunas especies, como el Stenaptinus insignis africano, pueden apuntar sus glándulas venenosas en múltiples direcciones ajustando sus patas traseras.

lista de insectos venenosos que pueden escupir

Bastones

Los insectos pertenecientes a la familia Phasmatidae se conocen comúnmente como “bastones” debido a su gran parecido con las ramas. Este camuflaje natural ayuda a proteger los bastones herbívoros (comedores de plantas) de los depredadores. Las adaptaciones defensivas adicionales varían según la especie. Unas pocas, como el insecto palo americano (Anisomorpha buprestoides, que se encuentra en algunas partes del sudeste de los Estados Unidos), son capaces de rociar una sustancia ligeramente ácida hasta dos pies de distancia de las glándulas situadas en el tórax. Los insectos palo americanos suelen dirigir el rocío a la cara de un objetivo, causando molestias e incluso ceguera temporal si la sustancia entra en contacto con los ojos.

Hormigas

Entre las miles de especies de hormigas (familia Formicidae), algunas son capaces de producir un veneno doloroso liberado por mordedura, picadura o rocío. Entre esta última variedad se encuentra la Camponotus consobrinus o “hormiga de azúcar”, una especie australiana que puede expulsar un ácido de su abdomen como advertencia para los depredadores. Grupos enteros de hormigas de azúcar pueden emplear esta táctica para defender un nido. Una especie afín conocida como Camponotus saundersi tiene una adaptación defensiva más extrema. Cada segmento de la saundersi está cubierto con glándulas de veneno. El animal puede romper estas glándulas de una sola vez si se ve amenazado, matándose y liberando veneno en todas las direcciones.