Cuando el ojo de tu mente te lleva al Ártico, probablemente imaginas osos polares, no un pequeño animal parecido a un jerbo. Sin embargo, algunos lemmings viven en el Círculo Polar Ártico. Tanto los lemmings como los ratones de campo se encuentran en regiones tan diversas como las montañas nevadas de Alaska y las ciénagas de Minnesota.

Lemmings

Los lemmings se encuentran en Alaska, en el Círculo Polar Ártico y sus alrededores hasta Siberia y en partes de América del Norte. Son animales diminutos, de sólo 3 a 5 pulgadas de largo, que se asemejan a un jerbo con una cola muy corta. Sus orejas están ocultas, dando a sus cabezas una apariencia redonda similar a la de un oso de peluche. Hay 30 especies conocidas de estos pequeños herbívoros. Su pelaje es denso y bastante efectivo para mantenerlos calientes durante los duros inviernos del Ártico o de Minnesota. Hay una amplia distribución de lemmings en gran parte de América del Norte, y algunas especies de lemmings son tan raras que han sido listadas como una especie de especial preocupación desde 1984. El lemming del pantano del norte, el lemming del pantano del sur y el lemming marrón de Alaska son los únicos lemmings que viven en los EE.UU. Otra especie de lemming, llamada lemming de collar, es objeto de debate entre los científicos que no se ponen de acuerdo sobre si es un verdadero lemming.

lemmings y voles

Voles

Los topos y los lemmings están tan estrechamente relacionados que es difícil diferenciarlos. Por lo general, se necesita un experto como un oficial de la vida silvestre o un biólogo para ver sus diferencias. Hay 23 especies de topillos, pero sólo 11 se encuentran en los EE.UU.: pradera, pradera, cola larga, lomo rojo, montaña, bosque, California, roca, brezo y topillos de Oregón. Su distribución se extiende por toda América del Norte y sus poblaciones alcanzan su máximo nivel en ciclos, generalmente cada tres a cinco años.

Lemmings y Voles

Los lemmings y los topillos son vistos como útiles y destructivos. Proporcionan alimento a las aves de presa y otros carnívoros. Ayudan a airear el suelo, lo que es útil para los jardineros. Sin embargo, tanto los lemmings como los topillos son considerados animales destructivos y en la mayoría de los estados no están bajo ninguna protección. La excepción es en Minnesota, donde la población del topillo de la pradera es vigilada de cerca. A diferencia de las ratas, no se consideran una amenaza para la salud pública, pero son capaces de ser portadoras de ciertas enfermedades como la peste y la tularemia, una enfermedad bacteriana.

Lemmings: El mito

Un documental de Disney, “White Wilderness”, perpetuó el mito de que los lemmings tienen algún tipo de pacto suicida y se lanzan voluntariamente al océano para hacer sitio a la siguiente generación de lemmings. Sin embargo, los cineastas falsificaron las imágenes y solidificaron el mito en la imaginación del público. La verdad es que los lemmings no se suicidan en masa arrojándose por un acantilado. Los lemmings, como muchos otros animales, luchan por sobrevivir en un mundo en el que su hábitat nativo ha desaparecido.