El único marsupial que se encuentra en Norteamérica, la zarigüeya es un extraño pequeño compañero que generalmente no crece más de 15 libras. Con todas sus extrañas peculiaridades (como colgar boca abajo de su cola), lo más extraño es su propensión a hacerse el muerto cuando no quiere lidiar con una situación que se le presenta.

Personalidad

Las zarigüeyas son generalmente animales pacíficos. Prefieren evitar una pelea si es posible. Se mueven lentamente por el suelo y son vulnerables a los depredadores, que incluyen perros, coyotes y zorros. También son víctimas frecuentes de los coches. Si se les acorrala, las zarigüeyas silban, gruñen e incluso muerden. Sin embargo, es más que probable que se desmayen por la perspectiva de un enfrentamiento de este tipo. O, como se conoce más comúnmente, se “harán los muertos”.

La zarigüeya se hace la muerta

Descripción

Hacerse el muerto es una respuesta involuntaria por parte de la zarigüeya. El estrés de la confrontación que enfrenta la zarigüeya hace que entre en shock. Este shock induce un estado comatoso que puede durar desde 40 minutos hasta cuatro horas. Mientras “muerto”, el cuerpo de la zarigüeya está cojo, sus pies delanteros se forman en bolas y la baba sale de su boca. Incluso puede parecer que el rigor mortis ha comenzado.

Apestoso

El disfraz de muerte de la zarigüeya llega a producir un olor a descomposición. Desde sus glándulas anales, el cuerpo de la zarigüeya emite moco verde que desalentará a la mayoría de los depredadores de alimentarse de él mientras está en estado de coma. Este olor lleva al depredador a creer que el cuerpo de la zarigüeya es un cadáver en descomposición. Desafortunadamente, ser atropellado por vehículos es ahora la forma más común de matar a las zarigüeyas… el olor no ayuda en nada en esta situación.

Riesgos

Aunque la capacidad de hacerse el muerto probablemente ha salvado la vida de muchas zarigüeyas, también conlleva sus propios riesgos. Si una zarigüeya entra en shock en medio de la carretera, es poco probable que los conductores se desvíen para evitar golpearlo porque parece que ya ha pasado. También hay muchas zarigüeyas que han sido enterradas por personas que no se dieron cuenta de que el pequeño marsupial no estaba realmente muerto. Debido a esto, la Línea Directa de Vida Silvestre Bi-estatal tiene consejos para lidiar con una zarigüeya que puede o no estar muerta. No manipule el cuerpo de manera que cause lesiones o daños a la zarigüeya. No se deshaga del cuerpo enterrándolo o colocándolo en un contenedor de basura donde el animal no pueda escapar, en caso de que se despierte.