La cabra lechera es un producto agrícola importante en estos días, pero no siempre ha sido así en los Estados Unidos. Sólo recientemente ha existido un mercado que garantizaba la producción a gran escala de productos lácteos de cabra. Más de la mitad de las operaciones de producción de cabras lecheras en el país se realizan principalmente para consumo personal y no como fuente de ingresos de producción.

Historia temprana

Las cabras fueron introducidas en América del Norte en el siglo XVI por los colonos españoles. Durante cientos de años la humilde cabra española fue una fuente de leche y carne, pero las cabras no se convirtieron en un producto agrícola como lo hicieron las ovejas, el ganado, los cerdos y los pollos. Muchas de las cabras españolas originales se volvieron salvajes y poblaron partes de lo que se convertiría en los Estados Unidos. Durante la mayor parte de la historia de los Estados Unidos, las cabras lecheras fueron utilizadas por pequeñas granjas familiares como fuente personal de queso de leche. Durante la Segunda Guerra Mundial, la producción de cabras lecheras se incrementó como un componente de los Jardines de la Victoria.

historia de la cabra lechera en los estados unidos

Diferentes razas

Las operaciones de cabras lecheras en los Estados Unidos favorecen a seis razas principales. La raza LaMancha es una de las razas más populares para la producción de leche y también tiene la historia más larga de América, siendo descendientes de las cabras españolas originales. Son fácilmente reconocibles por sus orejas cortas, que carecen de cartílago externo como en otras razas de cabras. Otras razas fueron introducidas en los Estados Unidos a partir del Saanen, una raza de Suiza, que se introdujo en 1904. Las otras razas lecheras comunes en los Estados Unidos son la nubia, la alpina, la toggenburg y la Oberhasli.

Surge una industria

A principios del decenio de 1930 la leche de cabra empezó a encontrar un mercado como producto lácteo alternativo para quienes tenían alergia a la leche de vaca. La compañía Jackson-Mitchell se convirtió en una de las primeras operaciones en producir leche de cabra a escala comercial, abasteciendo a las farmacias de todo el país. El siguiente paso en la evolución de la industria de la leche de cabra llegó en la década de 1970, cuando un movimiento de regreso a la tierra comenzó a tomar fuerza. La cabra se convirtió en un animal de granja perfecto para los colonos que adoptaron prácticas agrícolas sostenibles: Las cabras no ocupan tanto espacio ni requieren tanto alimento como el ganado. Junto con el movimiento de vida primitiva vino una mayor demanda de alimentos sanos y naturales, como los productos de leche de cabra que se comercializan con frecuencia. En la década de 1980, la leche de cabra y los quesos de cabra fueron buscados por los conocedores como artículos gourmet.

Hoy en día

La industria de las cabras lecheras ha seguido creciendo de manera constante desde el decenio de 1980. La leche de cabra y el queso de cabra suave, comúnmente conocido como chevre, está disponible en la mayoría de los supermercados hoy en día. En 2013, se contaron 360.000 cabezas de cabras lecheras en los Estados Unidos. Más de 30.000 granjas del país crían cabras lecheras. Además de una variedad de diferentes quesos, la leche de cabra se utiliza para hacer yogur e incluso helado. A menudo sirve como alimento para otros animales.