Los monos capuchinos son endémicos de América Central y del Sur. Son arbóreos, y por lo tanto pasan la mayor parte del tiempo en los árboles. Los capuchinos son más notables por sus cerebros… de hecho, están considerados entre los primates más inteligentes del Nuevo Mundo. Son muy cooperativos, y por lo tanto son mantenidos como mascotas, utilizados por artistas callejeros o incluso aparecen en programas de televisión y películas.

Hábitat natural

Los monos capuchinos se encuentran en la Argentina, el Brasil, Costa Rica, Honduras, el Paraguay y el Perú. Tienden a habitar en bosques de baja altitud, bosques de montaña y bosques tropicales. Esos entornos les dan acceso a un refugio y a alimentos. Los capuchinos son omnívoros y subsisten con una dieta de frutos secos, frutas, vegetación, flores, insectos, huevos, reptiles e incluso pequeños mamíferos, como las zarigüeyas de ratón, que pueden buscar muy cerca de sus hábitats durante el día.

habitat de los monos capuchinos

Girando alrededor

Los monos capuchinos son muy ágiles, lo cual es útil en su hábitat forestal. Usan sus largas y delgadas extremidades y sus largas colas para trepar a los árboles y moverse a través de ellos. También tienen pulgares oponibles y grandes dedos, lo que les da la capacidad de agarrarse a las ramas con fuerza, mientras buscan comida. Los capuchinos también son grandes saltadores, y pueden saltar hasta 9 pies de un árbol a otro en un solo salto.

Pagando por adelantado

Los monos capuchinos usan el bosque como fuente de alimento durante el día y como refugio durante la noche, pero también le devuelven su dinero. Su comportamiento es en realidad beneficioso para el ecosistema del bosque. Los monos esparcen las semillas que han consumido ya sea dejándolas caer o a través de su materia fecal, y así ayudan a que crezcan nuevas plantas. También comen néctar, que ayuda a polinizar las plantas.

Galletas afiladas

Los monos capuchinos raramente dejan la seguridad de los árboles y se quedan en lo alto. Son tan afilados que si tienen problemas para encontrar comida durante su búsqueda, usarán herramientas para conseguirla. Han descubierto cómo usar piedras para romper nueces y frutas duras. Cuando bajan de los árboles, normalmente lo hacen para obtener agua de una fuente cercana. Usarán piedras para romper cangrejos y mariscos. Los capuchinos incluso han descubierto cómo lidiar con los inevitables mosquitos de su hábitat. Frotan milpiés aplastados en su piel, lo que disuade a los molestos insectos.