Los orangutanes, que viven en lo alto de las copas de los árboles de Borneo y Sumatra, tienen la infancia más larga de todos los animales. Los primatólogos creen que esto se debe a la inmensa cantidad que tienen que aprender para sobrevivir en la selva tropical. Deben aprender a comer, a dormir y a protegerse dentro de su entorno. Esta educación y crianza viene sólo de sus madres, ya que los padres se van después del apareamiento y no regresan.

Los primeros años

Las crías de orangután se aferran a sus madres durante los primeros uno o dos años de vida, viajando como uno solo a través de los árboles y durmiendo en los mismos nidos. Algunas madres y bebés se toman de la mano después de los dos años, lo que se llama viaje en pareja. Otras madres continúan cargando a sus crías hasta que tienen 5 años. Típicamente amamantan hasta los 8 años, cuando llegan a la pubertad. Continúan permaneciendo cerca de sus madres hasta los 10 años más o menos, viajando y durmiendo en los mismos árboles y comiendo juntos.

datos sobre los orangutanes que crian a sus hijos

Alimentación y supervivencia

El alimento de los orangutanes proviene de los árboles: corteza, hojas, flores, insectos y más de 300 tipos de fruta. Las madres muestran a sus crías en qué árboles encontrar comida en las diferentes estaciones, y cómo comerla. Algunos frutos y semillas tienen que ser extraídos de las vainas, que pueden estar cubiertas de espinas afiladas o encerradas en cáscaras que deben ser abiertas. Los orangutanes jóvenes aprenden a utilizar las herramientas, como las ramas para desalojar la fruta y el forraje para los insectos, y a masticar las hojas para obtener agua cuando la lluvia es escasa. Ayudan a encontrar las grandes y frondosas ramas que los protegen del sol y de la lluvia, y construyen altos nidos con hojas y ramas.

Diferencias culturales

Las costumbres también se transmiten de madres orangutanes a sus crías. Los orangutanes de Borneo, por ejemplo, aprenden a usar puñados de hojas como servilletas para limpiarse la barbilla. Los orangutanes de Sumatra aprenden a juntar grandes cantidades de hojas como cojines para sentarse y como protección para sus manos cuando sostienen vainas espinosas o ásperas.

Comienzo de la independencia

Alrededor de los 10 años, los orangutanes comienzan a ser independientes. Mientras permanecen cerca de sus madres, empiezan a asociarse con orangutanes de su misma edad. Ahora son capaces de encontrar su propia comida y hacer sus propios nidos, aún lo hacen en la vecindad general de sus madres, viajando en las mismas áreas generales. Pronto, sin embargo, los machos se van por su cuenta, mientras que las hembras siguen estando cerca. De esta manera, las hembras aprenden a cuidar y nutrir a los bebés observando a sus madres con un hermano menor.

Bebés propios

Las orangutanes femeninas se vuelven sexualmente activas alrededor de los 12 años. En este punto, tienden a viajar con otras adolescentes femeninas, aunque todavía regresan a “visitar” a sus madres hasta los 15 o 16 años. Aproximadamente a la misma edad, un orangután joven puede tener su primer bebé. Sólo nace un bebé a la vez, normalmente con unos ocho años de diferencia. Una orangután hembra típicamente tiene tres o cuatro bebés en su vida.