La mayoría de las vacas aceptan a sus terneros al nacer sin problemas, pero en ocasiones se ha sabido que las vacas rechazan a sus propios terneros. Cuando una vaca rechaza a su ternero es esencial tratar de que lo acepte lo antes posible porque el ternero necesita los nutrientes y cuidados que naturalmente le proporciona su madre.

El becerro rechazado

Las vacas pueden rechazar a sus terneros por diversas razones. Es posible que su vaca simplemente no sepa lo que se supone que debe hacer con el ternero si nunca ha dado a luz. Otras razones para el rechazo pueden ser la falta de reconocimiento del ternero o un problema médico con el ternero. Es importante saber la diferencia entre una vaca confundida o incierta y una que es agresiva con el ternero. No se quiere que la vaca lastime al ternero. Si la vaca se comporta de manera agresiva con el ternero, su mejor opción puede ser darle el biberón. Si una vaca rechaza a su ternero, consulte a su veterinario.

conseguir que las vacas acepten terneros

Lamiendo la pantorrilla

Las vacas deben lamer naturalmente sus terneros después del parto. Si su vaca no se mueve para realizar los deberes maternales de limpieza y lactancia del ternero, puede necesitar un poco de estímulo. Un viejo truco de los granjeros para conseguir que una vaca acepte a su ternero es verter grano sobre la espalda del ternero cuando nace, animando a la vaca a lamer el ternero limpio en el proceso de comer el grano. Si no quiere usar el grano, también hay productos comercializados con el mismo propósito. Estos productos pueden ser vertidos sobre el ternero para animar a la madre a limpiar y aceptar el ternero. Si su vaca está simplemente confundida o un poco insegura sobre qué hacer con el ternero, la limpieza debe ayudar a que sus instintos maternos se activen y la ayuden a aceptar al ternero.

Enfermería forzada

Si su vaca no quiere dejar que el ternero se amamante, puede forzarla a hacerlo clavándola en un cepo o en un establo. Cuando la vaca esté inmovilizada, puede llevar al ternero hacia ella y permitirle amamantarse. Asegúrese de cojear las patas traseras de la vaca con un conjunto de cojeras para que no pueda patear. Las cojeadas están diseñadas para restringir el movimiento y rodear las patas de la vaca para evitar que se aleje o patee. Muchas vacas aceptan terneros después de haber sido obligadas a dejarlos amamantar durante varios días.

Prepara tu vaca para el éxito

Una de las formas más efectivas de minimizar las posibilidades de que se rechace un ternero es planear con antelación el parto de la vaca. Asegúrese de manejar a su vaca con regularidad, de modo que si tiene problemas para que la vaca acepte a su ternero, usted podrá manejarla y ayudarla a decidir qué hacer. Prepare un lugar privado para el parto de su vaca. Es más probable que las vacas se vinculen con sus terneros si pueden parir en privado o limitan la presencia de animales y tienen mucho espacio para interactuar con el ternero. Las novillas jóvenes pueden ser intimidadas por las vacas mayores y reaccionan rechazando a sus terneros o permitiendo que otra vaca se haga cargo del recién nacido. Cuando el becerro nace, debe permitir que la vaca lo vea. Si es posible, unte algunos de los fluidos del parto en el área de la boca y la nariz de la vaca para estimular sus instintos maternales.