El olor juega un papel importante en el comportamiento de apareamiento de muchos animales. Los ciervos no son una excepción. Los olores almizclados emitidos por los ciervos comunican información vital, indetectable para los humanos. La comunicación olfativa es especialmente importante en áreas en las que hay mucho más que hacer que los ciervos, una situación no poco común cuando muchos ciervos son cazados por los cazadores.

Rut de ciervo

La celo de los ciervos es su temporada de apareamiento, que suele ocurrir a mediados o finales del otoño. Se corresponde con el momento en que entra en celo. Si vives en una zona muy poblada de ciervos, también se corresponde con la época en que es más probable que los encuentres causando estragos en las carreteras, ya que el deseo de aparearse los hace aún menos conscientes del tráfico. Los ciervos están en movimiento durante la rutina, a la caza de las cosas. Podrían empezar a arrear a los animales durante este período. Los gatos también pueden pelear entre sí, pero estas batallas rara vez conducen a lesiones graves.

comportamiento de apareamiento y comunicacion de los ciervos

El apareamiento de los ciervos

Antes del apareamiento real, juega a “difícil de conseguir” durante varios días. El macho persigue a una hembra, y ella eventualmente le permite “atraparla”. Después de copular varias veces durante un período de unos pocos días, el macho se queda con la hembra por unos días más hasta que ella deja de estar en celo. Se queda con ella para mantener a los otros machos alejados. Cuando se va, puede ir a buscar otras cosas con las que aparearse. Si la cierva no queda embarazada durante ese ciclo, ella pasa a otro ciclo de celo en tres o cuatro semanas.

Comunicación sobre el olor a ciervo

Los ciervos dependen en gran medida del olor para comunicarse, especialmente durante la temporada de apareamiento. Los ciervos poseen varias glándulas que emiten olores. Cuando los ciervos frotan sus cabezas y cuernos en los árboles, depositan su olor. Ciertas secreciones de las glándulas se mezclan con la orina, lo que da a los ciervos información sobre el sexo y el estado reproductivo de otros ciervos de su entorno. Los gamos también raspan, lo que consiste en tocar con la mano un punto desnudo del suelo y luego orinar en él.

Otra comunicación con los ciervos

Después de un embarazo de aproximadamente siete meses, una coneja da a luz a su cervatillo o cervatillos. No es inusual que las hembras sanas y bien alimentadas den a luz gemelos o trillizos. Los cervatillos que se encuentran solos no suelen ser abandonados. Su madre está cerca, pero fuera de la vista. Los cervatillos vocalizan para que se conozca su paradero. Si un depredador amenaza a un cervatillo, la madre patea sus patas delanteras, resopla y puede tratar de alejar al animal o persona amenazante.