Como el mamífero terrestre más grande, los elefantes ocupan un lugar prestigioso entre otros animales. Como herbívoros, no son depredadores, por lo que no pueden considerarse en la cima de la cadena alimenticia, pero los elefantes adultos no tienen depredadores naturales excepto los humanos. Mantener sus grandes cuerpos con nada más que materia vegetal significa que deben utilizar todas las adaptaciones a su disposición para mantenerse adecuadamente alimentados.

Tronco

Si su tamaño no es suficiente, la trompa de un elefante lo distingue instantáneamente de todos los demás mamíferos. El apéndice largo es flexible y puede agarrar pequeños objetos, lo que lo hace indispensable cuando el elefante busca comida. Su tronco puede envolver pequeñas ramitas y ramas para romperlas y llevarlas a su boca. El tronco añade alcance a su ya gran altura, permitiéndole alcanzar ramas que otros herbívoros no pueden. También agarra hierbas altas con su tronco, las saca de la tierra y las lleva a comer, y mantiene las ramas más grandes quietas mientras las mastica.

como usan los elefantes las adaptaciones para conseguir su comida

Colmillos

Los colmillos cumplen una función esencial para asegurar que un elefante reciba los nutrientes adecuados. Utiliza sus colmillos para cavar en la tierra para encontrar depósitos de sal y a veces agua, cuando no está fácilmente disponible. Raspa la corteza de los árboles con sus colmillos, dejando al descubierto una madera más suave y sabrosa debajo… aunque puede recoger la corteza con su tronco y comérsela también. Cuando encuentra una rama demasiado grande para comérsela entera, sus colmillos le ayudan a cortar la madera en trozos manejables.

Dientes

Los grandes dientes de un elefante están especialmente adaptados para arar a través de grandes cantidades de vegetación cada día. Un elefante típicamente tiene cuatro molares, cada uno del tamaño de un ladrillo. Son lo suficientemente fuertes como para romper la madera dura, y cada diente es reemplazado varias veces durante su vida. A diferencia de los humanos, que sólo tienen dos juegos de dientes, los elefantes tienen seis juegos. Estos dientes también trabajan para limpiar la corteza de una rama mientras es sostenida y girada por su trompa.

Otras adaptaciones

Las grandes patas de un elefante son buenas para algo más que para caminar. Su corto cuello hace que sea complicado agarrar bien la comida de las tierras bajas con su trompa, pero patear la tierra ayuda. Cuando patea bajo la hierba corta con su pesada pata y sus fuertes uñas, el elefante desentierra la hierba para que su trompa pueda recogerla fácilmente. También tiene un asombroso sentido del olfato, que le permite encontrar comida y agua a kilómetros de distancia. Utiliza siete turbinas olfativas para distinguir los olores y determinar la dirección y la distancia.