Sedar a un gato salvaje no es una tarea para los inexpertos. Tu trabajo como cuidador es atrapar al animal y transportar al gato salvaje al veterinario para castrarlo, inyectarle, examinarlo o darle tratamiento médico. Los técnicos veterinarios u otro personal capacitado deben realizar la sedación real.

Puntas

  • A menos que tenga un acuerdo previo con su veterinario, lleve un gato salvaje a un centro de esterilización/castración acostumbrado a tratar con salvajes. Como nunca se sabe cuándo atraparás al gato, hacer una cita es difícil. Las instalaciones de esterilización/castración pueden tener horarios abiertos en los que puedes entregar la gata. Obtenga toda la información apropiada de la instalación con anticipación.

Atrapar al gato

Antes de intentar atrapar a un gato salvaje, empieza a proporcionarle comida, para que el gato establezca un horario regular para venir a comer. Coloca la trampa lejos del área de colocación, para no asustar al animal. La instalación consiste en:

como sedar a un gato salvaje
  • Forrar la trampa con papel de periódico para la protección de la pata del felino
  • Comprobando la placa de disparo de la trampa para asegurarse de que funciona correctamente
  • Cebar la trampa con alimentos olorosos y tentadores como sardinas o atún, colocándolos en la parte posterior de la trampa
  • Poniendo una pequeña cantidad de comida en la parte delantera de la trampa para atraer al gato dentro.

Una vez que la trampa esté lista, llévala al área de colocación y déjala en tierra firme. Puede que quieras cubrir la parte trasera con una sábana o un trozo de material similar para que el gato lo perciba como un refugio. No ponga comida para el gato el día anterior a la trampa, aunque debe proporcionarle agua.

Aunque debes vigilar la trampa hasta que el gato entre, esto no siempre es práctico. Revisa con frecuencia, manteniéndote fuera de la vista del gato si es posible, para que puedas recuperar al gato una vez que esté dentro. Tire de la sábana que dejó en la parte trasera de la trampa sobre ella, o traiga una sábana para cubrir la trampa. Esto puede calmar a un animal salvaje y asustado.

Advertencias

  • Aunque poner sedantes líquidos en la comida de la trampa es una posibilidad, no es el mejor método. El gato no puede comer la comida con tal medicación en él, o la medicación puede desaparecer en el momento en que llegue a la trampa. También es difícil juzgar cuánta medicación oral es necesaria para sedar realmente al gato.

Prevención de la fuga

Antes de que el gato sea sedado en la clínica veterinaria, es crucial asegurarse de que no pueda escapar de su trampa. Un método común consiste en colocar la trampa en su extremo, de modo que el gato permanezca en la parte inferior y la trampilla en la parte superior. Tenga a mano mucha ropa de cama o toallas viejas. Abrir la puerta de arriba lo suficiente para que la ropa de cama o las toallas se puedan meter en la trampa rápidamente. El gato se queda en la parte inferior, incapaz de salir por toda la tela que tiene encima, pero ileso porque el material es blando. Lo ideal es que el gato sea empujado contra el lado de la trampa, con poca área para moverse.

Sedación de Gato Feral

Prepare una inyección del sedante apropiado de antemano. A menudo se utiliza una combinación de sedante, analgésico y anestésico, para que el gato pueda entrar en la cirugía de esterilización lo antes posible. Una vez que el gato es atrapado por los materiales dentro de la trampa, un veterinario o técnico veterinario puede inyectarle el gato por vía intramuscular. En pocos minutos, el gato debería relajarse y dormirse, y en ese momento puede ser retirado de la trampa y preparado para la cirugía.

Prácticas postoperatorias

Después de que el gato haya pasado por el quirófano, devuélvelo a la trampa antes de que se despierte. Debe pasar la noche en el centro o en un área segura, como su garaje, hasta que esté completamente despierto al día siguiente. Devuélvalo al lugar de su captura una vez que esté alerta, a menos que eso no sea posible. Si el gato debe ser reubicado, manténgalo confinado en un área segura por lo menos dos semanas hasta que se aclimate antes de liberarlo.