Las cobras son un grupo de serpientes de la familia Elapidae, originarias de África y el sur de Asia. Las cobras no representan un solo linaje de serpientes, sino más bien un grupo de especies y linajes diferentes pero relacionados. Naja, Ophiophagus y Aspidelaps son algunos géneros representativos. En estado silvestre, las cobras son importantes fuentes de alimento para las aves depredadoras y los grandes lagartos. Para defenderse de estas amenazas, las cobras utilizan algunas tácticas comunes a todas las serpientes y algunas que están desarrolladas de manera única.

Escondite y Cripsis

La primera estrategia de evasión de depredadores de la mayoría de las serpientes es simplemente evitar la detección. Muchas cobras están vestidas de colores que proporcionan un camuflaje muy eficaz en sus hábitats naturales. Cuando las cobras están en un buen escondite, también permanecen inmóviles, lo que hace más difícil que los cazadores visuales como las aves las encuentren. Otras cobras son nocturnas y evitan completamente a los depredadores como las aves. En todos los casos, las cobras se esconderán mientras duermen, preparan el cobertizo o digieren una comida. Sus escondites preferidos están en los huecos de los árboles, en profundas madrigueras de roedores y bajo grandes rocas.

como se defienden los cobras

Encapuchado

Uno de los mecanismos defensivos más famosos de todo el reino animal es la capucha de la cobra. Cuando se asusta, una cobra se eleva hasta un tercio de su longitud del suelo, y a través de adaptaciones físicas, extiende la parte anterior de sus costillas. Las costillas tiran de la piel y las escamas enseñadas, y a través de la exhibición, la cobra se ve mucho más grande y más intimidante. Los diversos géneros han desarrollado diferentes capuchas; algunas capuchas son muy anchas, haciendo una silueta de forma ovalada, mientras que otras producen una forma de capucha más larga y rectangular. Las cobras no son las únicas serpientes que tratan de proteger a los depredadores con una capucha; un número de otras especies elípticas muestran una capucha débil. Incluso especies completamente ajenas, como las serpientes nariz de cerdo norteamericanas (Heterodon sp.) tienen capuchas que se muestran horizontalmente, lo que refuerza la idea de que las capuchas son mecanismos efectivos contra los depredadores.

Mordedura venenosa

Todas las cobras son venenosas, y algunas son capaces de matar grandes depredadores como los humanos. Mientras que la mordedura de una cobra es una defensa efectiva, es uno de los últimos recursos que la mayoría de los individuos emplean. El veneno de la cobra se administra a través de un conjunto de colmillos fijos, situados en la parte delantera de la boca. El veneno de las cobras es típicamente neurotóxico, lo que significa que interfiere con la transmisión de los impulsos nerviosos. Los animales que mueren por mordeduras de cobra suelen sucumbir debido a la asfixia inducida por la parálisis.

Escupiendo veneno

Algunas especies de cobra son capaces de escupir veneno ante las amenazas percibidas, lo que puede mantener a raya a un adversario. Al producir alta presión, las serpientes pueden disparar veneno por los agujeros de la superficie de sus colmillos. Se sabe que algunas especies han escupido veneno hasta 8 pies. En la mayoría de los casos, el veneno causa dolor al contacto con los ojos, y si no se trata adecuadamente, puede causar ceguera permanente.