De las 25 especies de ardillas, todas menos una se encuentran en Norteamérica. Su tamaño varía desde la ardilla más pequeña, de unos 15 centímetros de largo, hasta la ardilla oriental, que llega a medir hasta 15 centímetros de largo. Viven en una variedad de hábitats, desde los desiertos de matorrales hasta los bosques, donde corretean a través de la maleza en busca de las nueces y bayas que constituyen la mayor parte de su dieta. A pesar de ser en su mayoría criaturas solitarias, tienen muchos métodos de comunicación.

Chips y Chucks

La comunicación vocal de las ardillas, ejemplificada por las ardillas orientales, consiste principalmente en series repetidas de chips y pinzas, que pueden durar hasta media hora en un clip. La mayoría de las ardillas defienden la zona al menos unos pocos metros cuadrados alrededor de sus madrigueras, y las fichas y los platos a menudo sirven para anunciar su reivindicación territorial. Estas llamadas territoriales a veces conducen a la agresión si alguna otra ardilla se adelanta para desafiar la reclamación. Estas vocalizaciones pueden ser bastante complejas. La ardilla de pino amarillo, por ejemplo, tiene hasta 10 llamadas distintas reconocibles, cada una de las cuales comunica información diferente a otras ardillas a distancia de escucha.

como se comunican las ardillas

Trills aterrorizados

Los trinos son vocalizaciones más breves que las fichas o los platos, reservadas para las llamadas de alarma desesperadas de una ardilla que es perseguida activamente por un depredador. Otras ardillas reaccionan a estas llamadas mostrando una mayor vigilancia si están encalladas o permaneciendo en su madriguera hasta que la costa esté despejada. Aunque hacer sonar la alarma puede poner a la ardilla en mayor riesgo al revelar su ubicación a otros depredadores, las criaturas parecen creer que el costo potencial es superado por el mayor beneficio de advertir a los miembros de la familia. Las ardillas tienden a trinar más a menudo cuando viajan por el territorio que saben que está cerca de las madrigueras de sus parientes.

Señales silenciosas

Las ardillas también se comunican usando el lenguaje corporal cuando se encuentran con otras ardillas. Orejas aplastadas, colas esponjosas y movimientos espasmódicos ofrecen alguna pista visual de las intenciones más agresivas de los animales. Como otros animales, se persiguen entre sí y demuestran posturas básicas de mamíferos para indicar agresión o dominio y sumisión. En encuentros no agresivos, como el apareamiento, las ardillas se tocan la nariz y se olfatean las mejillas y el cuello. También se olfatean la espalda, obteniendo información química a través de las secreciones de las glándulas anales.

Comunicación interespecífica

Según estudios publicados en el “Journal of Mammology”, las ardillas entienden y escuchan las llamadas de alarma de las marmotas. Aunque tanto las marmotas como las ardillas son roedores, sólo están relacionadas de forma distante y están clasificadas en diferentes géneros. En América del Norte, las marmotas y las ardillas comparten hábitat y unos pocos depredadores comunes, incluyendo halcones, águilas y zorros. Las ardillas han aprendido el significado de las llamadas de alarma de las marmotas y reaccionan prácticamente de la misma manera que lo harían ante la alarma de una ardilla compañera. Las marmotas parecen entender también las llamadas de alarma de las ardillas, aunque no responden tan bien a ellas, probablemente porque las marmotas son más grandes y menos vulnerables que las ardillas.