El caimán americano (Alligator mississippiensis), junto con los otros 25 cocodrilos que viven hoy en día, está muy adaptado a la vida en un entorno acuático. Muchas de sus especializaciones tienen que ver con sus ojos, ya que para cazar con éxito debe ser capaz de ver tanto en tierra como bajo el agua.

Colocación

Los ojos del caimán, junto con sus fosas nasales y sus orejas, están colocados sobre su cabeza. Esto permite al caimán deslizarse con la mayor parte de su cuerpo bajo la superficie, donde su presa no puede verlo acercarse. Sin embargo, hay un inconveniente en esta colocación: Debido a que los ojos de un caimán están orientados hacia los lados en lugar de hacia adelante, tiene un punto ciego en el frente y en el centro de su campo de visión, como un pollo. Por eso un humano puede poner una mano, o incluso una cabeza, en la boca abierta del caimán sin ser mordido… es sólo cuestión de encontrar el punto correcto.

como se adaptan los ojos del caiman para ver en el agua

Estructura

Los ojos de un caimán son grandes para el tamaño de su cuerpo y son realmente móviles en la cuenca; el caimán puede tirar de sus ojos hacia atrás y hacia abajo en el cráneo óseo si se ven amenazados y luego los empuja de nuevo hacia afuera cuando el peligro ha pasado. Su córnea es plana en lugar de curvada, pero el cristalino es casi redondo, como el de un pez. Como muchos animales, los caimanes tienen un revestimiento en la parte posterior del ojo que refleja la luz que entra por la pupila. Esto aumenta la capacidad del caimán para ver en situaciones de poca luz, como en el agua fangosa o en la oscuridad… pero también hace que sus ojos brillen de color rojo por la noche, delatando su ubicación. Incluso permite a un observador interesado adivinar su tamaño: 1 pulgada de espacio entre los ojos de un caimán normalmente significa 1 pie de longitud del cuerpo.

Pupila

El caimán tiene una pupila vertical o de arriba y abajo, como un gato, que puede cerrar completamente con luz brillante pero expandirse a un círculo completo con poca luz. Esto le permite tomar el sol para calentarse, no tiene termostato interno, sin dañar las delicadas estructuras dentro de su globo ocular. Su pupila está siempre a 90 grados del horizonte, excepto cuando se pone de espaldas. Este movimiento desbarata tanto su visión como su equilibrio, y se congela, incapaz de ver y sin tener idea de hacia dónde está arriba.

Párpados

Los humanos sólo tienen un par de párpados en cada ojo, pero el caimán tiene dos. Sus párpados externos coinciden con su piel y se cierran desde arriba y abajo para encontrarse en el medio, como los nuestros, pero los internos se cierran de lado a lado, empezando por la esquina interior, cuando se sumerge. Lo importante de estos párpados internos es que son transparentes; es como si se pusiera un par de gafas que impiden que el agua nuble su visión y los desechos golpeen sus ojos. Esto le permite atrapar peces y cualquier otra cosa que nade sobre o bajo la superficie.