Una úlcera corneal es un pequeño agujero en la córnea — la cúpula transparente en la parte delantera del globo ocular de tu perro. Si su perro está siendo tratado por una úlcera corneal, es vital que asista a todos los exámenes de seguimiento con su veterinario. Debido a que la córnea es transparente, puede ser difícil ver la úlcera. Su veterinario puede realizar una simple y segura prueba de tinción con fluoresceína para asegurarse de que la úlcera está sanando.

Causas de las úlceras corneales

Las úlceras corneales son comúnmente causadas por un trauma, como el que su perro se frota el ojo en la alfombra, por un arañazo de gato o por el contacto con algo afilado. Los irritantes químicos o sustancias como el champú también pueden quemar la córnea. Las infecciones bacterianas, las infecciones virales u otras enfermedades también pueden causar úlceras.

como saber si una ulcera corneal canina se esta curando

Síntomas físicos

Las úlceras corneales son dolorosas y pueden afectar a su perro de varias maneras. Entre los síntomas a los que debe prestar atención se incluyen

  • Manteniendo el ojo cerrado para protegerlo.
  • Entrecerrando los ojos.
  • Lagrimeo excesivo.
  • Frotando el ojo en la alfombra o con su pata.
  • Córnea nublada.
  • Enrojecimiento del blanco del ojo.
  • Si el ojo se infecta, puede haber una secreción purulenta de pus.

Advertencias

  • Si nota algún signo de úlcera corneal u otros cambios en uno o ambos ojos de su perro, llévelo a un veterinario para que lo evalúe y lo trate lo antes posible. Las úlceras corneales pueden causar una pérdida permanente de la vista.

Diagnóstico

El veterinario examinará los ojos para determinar la extensión del daño en la córnea y comprobar si hay signos de trauma o enfermedad que puedan haber causado la úlcera.

Una prueba de tinción con fluoresceína se utiliza generalmente para diagnosticar una úlcera corneal. Se coloca una gota de un tinte estéril de color amarillo verdoso llamado fluoresceína en la córnea. Algunos veterinarios utilizan una pequeña tira de papel recubierta con el tinte y tocan suavemente la superficie del ojo con la tira para aplicar el tinte. El tinte se escurrirá por la superficie de la córnea intacta, pero se adhiere a las zonas ulceradas. Una vez teñidas, las grandes úlceras son claramente visibles y las pequeñas pueden verse bajo luces y filtros oftálmicos. La prueba es rápida e indolora.

Si la úlcera es crónica o muy profunda, su veterinario puede tomar muestras para el cultivo antes de teñir el ojo.

Tipos de tratamiento

Úlceras superficiales

Las úlceras superficiales agudas generalmente se curan en tres a cinco días, pero pueden tardar más tiempo. Generalmente dejan un mínimo de cicatrices. El veterinario suele recetar una pomada antibiótica oftálmica, que se aplica cada cuatro o seis horas, para prevenir la infección bacteriana. También puede recetar gotas o pomada de atropina, aplicadas dos veces al día, para aliviar el dolor y los espasmos.

Puntas

  • Para aplicar las gotas o la pomada, sostenga a su perro firmemente e incline su cabeza hacia arriba. Separe suavemente los párpados con los dedos pulgar e índice de la mano que sostiene su cabeza. Ponga una sola gota de medicamento en la superficie del ojo con la otra mano. Mantenga la parte superior del tubo paralela al ojo, en lugar de apuntar directamente a él. Tenga cuidado de no tocar el ojo con el gotero, ya que podría dañar el ojo o las bacterias del ojo podrían entrar en la pomada.

Si su perro pata o frota su ojo en el suelo, tendrá que llevar un collar isabelino mientras la úlcera se cura.

Úlceras más profundas

Si su perro tiene una úlcera más profunda, su veterinario, además de recetarle antibióticos y atropina, puede proteger el ojo mientras se cura, suturando los párpados cerrados o cubriendo el ojo con parte del revestimiento del párpado. Si la úlcera tarda en sanar, su veterinario puede estimular la curación refrescando la úlcera. Eliminará cualquier tejido suelto y, con una aguja fina, hará pequeños arañazos en forma de puntos en la zona expuesta para que las nuevas células de la piel puedan adherirse. Por lo general, esto se puede hacer con un anestésico local. Las úlceras más profundas pueden dejar una cicatriz en la córnea, causando un deterioro de la visión.

En raras ocasiones, una úlcera realmente profunda puede provocar la ruptura del globo ocular o causar un dolor intenso, que no se puede controlar. Su veterinario normalmente le recomendará quitar el ojo si ese es el caso. Un perro puede arreglárselas bien con un ojo, y rápidamente volverá a la vida normal después de su operación.

La monitorización de la curación es vital

Líneas rojas alrededor de la úlcera

Cuando una úlcera más profunda comienza a sanar, puede notar líneas rojas que cubren la córnea y van hacia la úlcera. Normalmente, no hay vasos sanguíneos en la córnea, pero el cuerpo formará nuevos vasos sobre la superficie del ojo para acelerar la curación. Si los vasos sanguíneos permanecen una vez que la úlcera ha sanado, su veterinario puede recetarle corticoesteroides medicamentos o pomada para reducirlos. Si el ojo se vuelve doloroso después de usar corticoesteroides, deje de usarlos inmediatamente y vuelva a su veterinario.