Artículos que necesitarás

  • Toalla de tela o papel
  • Agua
  • Jabón de pH neutro
  • Caléndula o crema de vitamina E

Los perros tienden a recoger varios materiales peligrosos del suelo, y el hormigón es uno de ellos. El hormigón está compuesto por cemento, que contiene piedra caliza y arcilla, mezclada con arena, agua y grava. A medida que la mezcla se endurece, se convierte en hormigón. Una vez que el hormigón está duro es inofensivo, aunque puede desprender un ligero polvo de cemento que puede causar irritación en la piel. Sin embargo, si su perro recoge cemento húmedo en sus patas, deberá retirarlo inmediatamente para evitar que se queme la piel de las almohadillas.

Evita que el perro intente lamer sus patas para quitar el cemento. El cemento es tóxico y su ingestión, ya sea en forma húmeda o seca, puede hacer que el perro se enferme gravemente.

como quitar el hormigon de las patas de un perro

Quiten tanto cemento como sea posible de las patas del perro. Hágalo limpiando las patas suavemente con un paño húmedo o una toalla de papel.

Remoje las patas del perro en agua fría durante al menos 15 minutos. Esto ayuda a neutralizar las cualidades cáusticas de la cal en el cemento.

Lave las patas del perro suavemente con un jabón de pH neutro. Separe los dedos de los pies y asegúrese de lavar todas las partes de la piel entre ellos.

Enjuague con abundante cantidad de agua fresca hasta que no queden restos de cemento. Secar las patas del perro con una toalla, y calmarlas e hidratarlas con caléndula o crema de vitamina E, o un ungüento formulado para las almohadillas de las patas del perro.

Vigila de cerca al perro durante las próximas 24 horas. Si ve que se desarrollan ampollas o una erupción que se asemeje a un tipo de dermatitis, lleve el perro al veterinario inmediatamente para su tratamiento. Si sospecha que el perro ha ingerido algo, contacte con el centro de envenenamiento animal de la ASPCA.