Los oídos de un animal hacen más que ayudarlo a oír… también pueden ayudarlo a vencer el calor. Los animales como los elefantes africanos y las liebres tienen orejas notablemente grandes porque viven en ambientes calurosos y necesitan toda la ayuda posible para mantenerse frescos.

Ventaja evolutiva

Las orejas grandes ayudan a enfriar a un animal sólo si lo necesita… es decir, si el animal vive en un ambiente cálido. El tamaño de las orejas es una adaptación evolutiva. Es por eso que ciertos animales que viven en ambientes particularmente calientes tienen orejas más grandes que sus contrapartes en ambientes más fríos. El ejemplo perfecto es el elefante. El elefante africano tiene las orejas más grandes de cualquier especie de elefante, porque vive en el ambiente más caliente. El elefante asiático tiene orejas más pequeñas. El mamut lanudo, un antepasado prehistórico que vivió en el Ártico, tenía orejas pequeñas, porque no necesitaba ayuda para mantenerse fresco.

como pueden las orejas grandes ayudar a enfriar a un animal

Piel delgada

Los elefantes tienen una piel gruesa, de hasta una pulgada de grosor en algunos lugares. Las orejas, sin embargo, no son gruesas. La piel de la oreja de un elefante puede ser tan fina como 0,04 pulgadas, lo que coloca sus vasos sanguíneos cerca de la superficie. Sus enormes orejas están llenas de vasos sanguíneos, y debido a que están tan cerca de la piel, el calor se disipa de ellos. A medida que su sangre circula dentro de las orejas, se enfría antes de volver al cuerpo.

Cuando las temperaturas bajan

Debido a que un animal no necesita necesariamente ayuda para enfriarse todo el tiempo, su cuerpo sabe cómo hacer los ajustes necesarios. El conejo, por ejemplo, se enfría con sus grandes orejas de manera similar a como lo hace el elefante. Sin embargo, el desierto se enfría por la noche, por lo que el cuerpo del conejo reduce la circulación hacia las orejas para evitar que la temperatura de su cuerpo baje demasiado.

Agua y refrigeración

Las orejas grandes también ayudan a un animal a refrescarse cuando se da un chapuzón. El agua en su piel lleva el calor lejos del cuerpo, por eso sudamos y por eso se siente más fresco después de salir de la piscina. Cuanta más agua haya en tu cuerpo, más calor se lleva. Los animales como los elefantes cubren sus cuerpos con agua, incluyendo sus orejas. Se rocían agua en la espalda, la cabeza y las orejas con su trompa. La gran superficie de las orejas promueve la disipación y acelera la transferencia de calor.