Los cangrejos ermitaños almacenan agua en sus caparazones. El agua que un cangrejo ermitaño guarda en el caparazón se utiliza para mantener su abdomen y branquias adecuadamente húmedos y evitar que el cangrejo ermitaño se seque. En su entorno natural, los cangrejos ermitaños rellenan el agua de su caparazón y se bañan en agua salada de la que pueden disponer fácilmente. En cautiverio, los cangrejos ermitaños requieren baños periódicos de agua salada para mantenerse sanos y limpios.

Paso 1

como preparar un bano de sal para un cangrejo ermitano

Prepare su agua salada siguiendo las instrucciones que se dan en la mezcla de sal marina. Estos productos se venden en tiendas de animales y le permiten mezclar correctamente el agua salada que estará lo más cerca posible del entorno natural de su cangrejo. Deje que el agua preparada se asiente hasta que alcance la temperatura ambiente.

Paso 2

Vierte el agua salada en un pequeño recipiente del que tu cangrejo ermitaño es capaz de entrar y salir. El cuenco debe ser lo suficientemente profundo para que el cangrejo pueda sumergirse en el agua.

Paso 3

Sumerge tu cangrejo ermitaño en el agua salada y espera a que salga de su caparazón para explorar el interior del tazón. Tu cangrejo ermitaño se lavará en el agua salada y repondrá el suministro de agua almacenada en su caparazón cuando salga de él.

Artículos que necesitarás

  • Mezcla de sal marina
  • Tazón lo suficientemente grande como para sumergir al cangrejo ermitaño

Punta

  • Si lo desea, puede dejar un cuenco de agua salada en el recinto de su cangrejo ermitaño en todo momento y permitirle bañarse cuando lo desee.