Las tres especies de elefantes son los mamíferos terrestres más grandes de la Tierra. Los elefantes asiáticos (Elephas maximus) viven en la India, Nepal y el sudeste de Asia, mientras que los elefantes de los matorrales africanos (Loxodonta africana) y los elefantes de los bosques africanos (Loxodonta cycloris) viven en el África subsahariana. Los elefantes forman manadas con complejas redes sociales y jerarquías. Estos animales inteligentes y empáticos forman estrechos lazos con los miembros de su manada y han desarrollado muchas formas de comunicar el afecto y el apoyo de unos a otros.

Troncos tiernos

Los elefantes usan su tronco de la misma manera que las personas usan sus manos, y los extremos de su tronco son más sensibles que las puntas de los dedos humanos. Los troncos tienen hasta 100.000 músculos diferentes y juegan un papel central en la comunicación de los animales entre sí. Los elefantes se acarician la cabeza y la espalda con su tronco para consolar o confortar a sus seres queridos. Los terneros colocan las puntas de sus troncos en la boca de sus madres para tranquilizarse, un gesto que repiten los elefantes de menor rango en sus interacciones con la matriarca de la manada. Cuando se involucran en el comportamiento de cortejo, las parejas de elefantes participan en una amistosa lucha de trompa y entrelazan sus trompas.

que adaptaciones ayudan a los elefantes a mantenerse frescos

Vocalizaciones

Los elefantes producen una variedad de diferentes sonidos, algunos de los cuales utilizan para expresar amistad, amor y afecto. Cuando las madres elefantes acarician a sus crías, a menudo retumban de una manera suave y tranquilizadora. También hacen un ruido bajo que suena como el ronroneo de un gato, expresando el placer de su compañía entre ellos. Las fuertes trompetas de los elefantes son quizás sus más famosas vocalizaciones, a menudo producidas como signo de excitación o alarma. Sin embargo, también tocan la trompeta para expresar felicidad y alegría, como para celebrar el nacimiento de un nuevo bebé.

Lenguaje corporal

Los elefantes dependen del tacto y las señales visuales con frecuencia para expresar sus emociones. Ya sea pastando o reuniéndose alrededor de un pozo de agua, los miembros de la familia están en contacto casi constante, agitando las orejas y frotando los cuerpos entre sí para mostrar cuidado y compasión por los demás. Cuando un miembro de la manada muere, los elefantes se presionan y se consuelan unos a otros, llorando la pérdida y tocando a los muertos con sus trompas y pies. También tienen una serie de gestos juguetones y amistosos, como agitar las orejas o mover la cola, que expresan sus sentimientos de camaradería con sus familiares.

Comportamientos de protección y ayuda

El vínculo entre las madres y sus crías es más estrecho que cualquier otro en la manada. Las madres tocan constantemente a sus crías, ya sea tomando sus colas para guiarlos o pasando sus troncos amorosamente sobre sus cabezas. Las madres y otros miembros de la manada son rápidos en ayudar a un bebé o joven que se ha caído o se ha atascado. Estos comportamientos protectores e impulsos de empatía se extienden más allá de la relación madre-cría para incluir también a otros miembros de la manada. Por ejemplo, si un miembro de la manada se lesiona, el resto de la manada puede viajar más lentamente en solidaridad para que el animal lesionado no se quede atrás.