Besar es la forma que tiene tu hámster de decirte que pares, que lo dejes en paz. Un hámster siseante indica que puede morder si intentas interactuar más. Para tener una relación feliz con tu hámster, tendrás que identificar la razón por la que silba y corregir el problema que está causando su comportamiento.

El hámster amenazado

El besuqueo es un comportamiento agresivo que sirve como advertencia a todo lo que tu hámster ve como depredador. Su hámster silbará cuando se sienta amenazado. Es su manera de advertir a un depredador que está preparado para defender. El silbido puede ser precursor de una postura agresiva, como acostarse de espaldas y enseñar los dientes, o incluso morder con o sin postura.

como evitar que un hamster se bese

El hámster enfermo

En ocasiones, un hámster bien socializado, normalmente feliz, comienza a mostrar un comportamiento agresivo sin ninguna razón aparente para hacerlo. Si su hámster típicamente social se vuelve inesperadamente agresivo, con o sin silbidos, es posible que tenga dolor o no se sienta bien. Lleve a su hámster al veterinario para determinar si existe una razón médica para su comportamiento agresivo. Si un problema físico es la causa principal del silbido o del comportamiento agresivo de su hámster, el veterinario debería ser capaz de encontrar y tratar el problema.

El hámster asustado

Es bastante normal que un hámster que no está acostumbrado a ser manejado por la gente reaccione negativamente cuando tratas de interactuar con él. Un hámster asustado con muy pocos lugares para correr y esconderse se sentirá más amenazado que uno que tiene una gran jaula con espacios para esconderse. Ser sacado a mano de la seguridad de su casa es aterrador para tu hámster, sin mencionar que la mano está invadiendo su espacio privado. El silbido de tu hámster es su forma de decirte que tiene miedo de lo que estás haciendo y quiere que te detengas. Socializarlo adecuadamente ayudará a aliviar el problema.

El hámster insociable

Algunos hámsteres reaccionan agresivamente al ser manipulados, tal vez porque los humanos los han manipulado mal, causando miedo o dolor. Los hámsteres que pertenecen a niños mal supervisados pueden volverse agresivos después de ser manejados repetidamente de forma descuidada, ser dejados caer, jugar con ellos de forma inapropiada o ser atormentados de alguna otra forma. El besuqueo es una reacción natural para un hámster que espera que la miseria sea el resultado directo de ser manipulado. Intentar socializar a un hámster que ha aprendido que las personas no son sus amigos puede ser difícil o imposible, dependiendo de la edad del hámster y la gravedad del abuso. Se necesita mucho tiempo y paciencia para rehabilitar a un hámster con graves problemas de confianza antes de que deje de silbarle, y posiblemente aún más antes de que acepte su compañía.

Socializando a tu hámster

Socializar a tu hámster lleva tiempo, un manejo suave y paciencia. Los hámsteres son criaturas tímidas y tímidas por naturaleza. Desde el momento en que manejas a tu hámster, debes asegurarte de que no se sienta amenazado por tu presencia y esforzarte para que se dé cuenta de que está a salvo contigo. Proporciónele comida, agua y ropa de cama, y deje al hámster solo por unos días. Luego, sosteniendo una golosina, permita que su hámster le huela la mano. Acaricie suavemente su espalda después de unas cuantas veces, si él se lo permite. Si su hámster muestra algún signo de agresión, incluyendo silbidos, deje de hacer lo que está haciendo y vuelva al comportamiento con el que su hámster se sienta cómodo. Si su hámster siseó cuando usted metió la mano en su jaula, trate de pasar tiempo interactuando con él a través de los lados de la jaula sin meter la mano en ella. Hable con su hámster y dele golosinas a través de la jaula. Tómate el tiempo necesario hasta que tu hámster te vea como una presencia amistosa en vez de una plaga. Colocar un bocadillo en la palma de la mano debería hacer que el hámster suba a bordo cuando lo alcances. No recoja a su hámster hasta que se sienta cómodo con su manejo dentro de la jaula. Socializar a su hámster apropiadamente para que no le tenga miedo hará mucho para evitar que le silbe.

Prevención del comportamiento agresivo

La clave para prevenir el silbido y otros comportamientos agresivos es modificar tu propio comportamiento. Si tu hámster reacciona agresivamente a algo que haces silbando o enseñando sus dientes, deja de hacerlo. Tu hámster no puede usar palabras para decirte que no le gusta tu mano en su jaula o que prefiere que no lo recoja tu estudiante de primaria. Su silbido no es diferente de tu “¡Alto!”

La clave para prevenir comportamientos agresivos como el silbido es asegurarse de que su hámster se sienta seguro. La socialización adecuada lo llevará a confiar y aceptar su manejo. No despierte a su hámster de un sueño profundo ni intente sacarlo de la jaula sin apoyar su cuerpo. No asuste a su hámster; podrá oírle si le habla con suavidad. Un hámster no es un juguete. Supervise a los niños cuando manejen hámsteres y evite que jueguen con ellos de manera inapropiada o incómoda para un animal vivo.