Un caballo que se escapa al establo, se asusta o se levanta y se va por cualquier razón que le parezca, no sólo es desagradable de montar. Un caballo que huye es un peligro para sí mismo y para los demás. Si quiere detener el atropello de su caballo, debe determinar la causa de su comportamiento y trabajar con un entrenador de caballos para corregirlo. Ser capaz de evitar que su caballo se escape es una cosa; evitar que se escape es el objetivo.

Paso 1

como evitar que un caballo despegue

Mantén la calma. Un jinete en pánico sólo empeora el mal comportamiento de todos. El caballo se alimentará de tu miedo y lo usará para justificar su propio comportamiento mientras huye.

Paso 2

Rodea tu caballo. Gire su caballo en una dirección u otra y hágalo viajar en pequeños círculos estrechos en lugar de huir. Un caballo que da vueltas se cansará más rápido y normalmente dejará de intentar huir en un puñado de círculos.

Paso 3

Cabalga a través de él. Necesitas sentarte en lo profundo de tu silla y mantener una mano firme y un contacto de piernas durante todo el proceso. Cuando su caballo ya no esté tratando de despegar y se haya calmado adecuadamente, necesita volver a montarlo como si nada hubiera pasado y continuar con su entrenamiento o actividad.

Puntas

  • Sepa lo que hace que su caballo se ponga en marcha. Los caballos no suelen salir a correr sin motivo. Si su caballo es espeluznante y se despega con miedo, trabaje para desensibilizarlo. Si su caballo está amargado y trata de correr a casa, trabaje para corregirlo.
  • El atornillado es un hábito peligroso; si no se es un jinete con mucha experiencia, es necesario obtener los servicios de un entrenador profesional que se ocupe de los caballos que despegan inesperadamente mientras están siendo montados.

Advertencia

  • ⚠ Si no puede montar lo suficientemente bien como para evitar agarrar accidentalmente al caballo con las piernas o caer hacia adelante en la silla, o si no puede proporcionar un giro consistente o un taco de parada, no es necesario que intente montar un caballo que despegue inesperadamente.