Además de tener requisitos de cría muy sencillos, las salamanquesas crestadas (Rhacodactylus ciliatus) son lagartos relativamente dóciles que pueden aprender a tolerar una manipulación regular y suave. Mientras que su geco nunca se sentará en su hombro como un loro o un mono, puede aclimatar a su geco crestado a breves sesiones de manejo, y con suficiente paciencia, conseguir que se cuelgue en su hombro por un tiempo.

Empezando

Las salamanquesas crestadas deben medir al menos 5 o 6 pulgadas antes de comenzar las sesiones de manejo para evitar un estrés excesivo. Cuando te dispongas a manipular tu geco crestado, asegúrate de que la habitación esté libre de distracciones, como niños y otras mascotas. Despeje un lugar en el piso para sentarse de manera que su mascota no caiga lejos si decide saltar.

como ensenar a tu geco crestado a permanecer en tu hombro

Extracción suave

La forma en que sacas a tu lagarto de su jaula tiene un fuerte impacto en su disposición… si empiezas asustando a tu mascota, es difícil calmarlo después. Abre la jaula lentamente; en lugar de meter tu mano para agarrar su cuerpo, coloca tu mano extendida justo delante de él. Si tu geco se escapa de tu mano, repite lentamente el proceso hasta que te permita poner tu mano justo delante de él. Si tu lagarto se siente cómodo y curioso, puede lamer tu mano. Una vez que se haya ajustado a la presencia de tu mano, desliza suavemente tu mano bajo su barbilla. Levantándolo suavemente por debajo de la barbilla, probablemente se arrastre hasta tu mano. Una vez que esté en la mano, siéntese con él lentamente.

Al Hombro

Sostenga su geco en sus manos por unos minutos para que se adapte. Levántelo lentamente hasta su hombro, y trate de animarlo a caminar desde su mano hasta su hombro. Mientras lo hace, trate de no mirar directamente al lagarto. Si su cresta es cómoda, probablemente permanecerá en su hombro durante varios minutos.

Lagartos saltarines

Si tu lagarto se siente nervioso en algún momento, es probable que intente huir. Al hacerlo, o bien va a saltar al suelo, o va a buscar seguridad subiendo más alto… justo sobre tu cabeza. No entres en pánico si esto sucede… tu lagarto no está lanzando un ataque a tu cara, está tratando de escalar a un lugar seguro. Sin embargo, es importante tener precaución, ya que sus pequeñas garras podrían arañarle la cara o los ojos. Cada vez que suba o salte, colóquelo suavemente en su hombro. Con el tiempo, se sentirá más y más cómodo en su hombro, permaneciendo por más tiempo a medida que usted progresa.

Colas temperamentales

Las salamanquesas crestadas autotomizan sus colas muy fácilmente; a diferencia de otros lagartos, no regeneran sus colas. Aunque esto no les causará grandes dificultades, puede comprometer su agilidad y su aspecto antiestético. Aunque es poco probable que un manejo suave haga que la mayoría de las salamanquesas crestadas dejen caer sus colas, es una posibilidad importante a considerar si mantener la cola del lagarto intacta es importante para usted.