Los perros machos suelen nacer con dos testículos, ninguno de los cuales se ha movido de su cavidad abdominal al escroto. Normalmente toma alrededor de 8 semanas para que los testículos se muevan, desciendan, al escroto. En algunos perros puede llevar varios meses que ambos testículos desciendan completamente. Los testículos deben moverse fuera del cuerpo del perro para producir esperma sano y móvil.

Criptorquidia y monorquidia

Las criptorquídeas son perros que tienen testículos anormalmente descendidos. Los perros con criptorquidia pueden tener un testículo o ambos testículos retenidos en su cavidad abdominal. Eso significa que los testículos no salieron de la cavidad abdominal y pasaron a través del anillo inguinal al escroto. La criptorquidia es una condición genética: Los perros machos pueden transmitir la condición a los cachorros machos que engendran. Los perros con un solo testículo descendido se llaman monórquidos . Las criptorquídeas, particularmente las monórquidas, pueden ser fértiles.

como comprobar si el perro tiene dos testiculos

Cáncer y torsión testicular

El cáncer de testículo y la torsión pueden ocurrir en perros con testículos retenidos no tratados. El cáncer de testículo se produce en perros con criptorquidia a una tasa de aproximadamente 10 veces la de los perros con testículos normalmente descendidos. Aproximadamente el 50 por ciento de todos los testículos retenidos desarrollarán un cáncer neoplásico. Los perros con testículos retenidos deben ser castrados para prevenir la aparición de cáncer testicular.

La torsión ocurre cuando el testículo retenido se tuerce en el cordón espermático. Esta torsión puede reducir o cortar el suministro de sangre al testículo, causando que se atrofie o muera. La torsión puede causar un dolor agudo y severo cuando ocurre.

Palpación física

A menudo es sencillo ver si un perro macho tiene dos testículos. Ambos sacos escrotales estarán llenos de un solo testículo firme y de forma ovalada. Para confirmar que el perro tiene dos testículos descendidos, agarre suavemente el escroto entre el pulgar y el índice mientras el perro está de pie o acostado de espaldas. Ambos testículos deben ser distintos y fáciles de distinguir uno del otro.

Si el perro tiene uno o ambos testículos retenidos, es posible localizar el o los testículos colocándolo boca arriba y presionando suavemente con los dedos a lo largo de la línea central de su abdomen. Los testículos retenidos se sentirán como pequeñas bolas de tejido relativamente suaves debajo de la piel del perro. Puede ser posible mover el testículo retenido más allá del anillo inguinal y hacia el escroto para facilitar su extracción cuando el perro esté castrado.

Detección por ultrasonido

Cuando la palpación no revela un testículo retenido, el veterinario puede realizar un examen de ultrasonido. Este procedimiento es el más preciso para determinar la presencia de testículos retenidos.