Los perros pueden sentir emociones como el dolor, la depresión y la ansiedad. Estar separado del humano al que está unido puede ser estresante. Puede ser necesario un cuidado y atención extra para ayudarle a hacer ajustes temporales o permanentes.

Ansiedad de separación

Los perros pueden desarrollar ansiedad por separación cuando están lejos de su cuidador principal, incluso durante períodos cortos de tiempo. La ansiedad puede manifestarse como lloriqueo o llanto, comportamiento destructivo o eliminación inapropiada. El entrenamiento del comportamiento puede ayudar a reducir los síntomas de este trastorno, así como la realización de carreras de práctica de corto plazo en las que el dueño sale y vuelve repetidamente. Si el dueño se ausenta con frecuencia para ir a trabajar, puede ser útil que otra cara familiar revise al perro durante el día. Caminar, hablar, alimentar y jugar pueden ayudar a reducir la gravedad de la ansiedad.

como calmar a un perro que pierde a su dueno

Puntas

  • Las distracciones como los juguetes interactivos pueden ayudar a desviar la atención de un perro triste.

Advertencias

  • Nunca regañes o castigues a un perro por su ansiedad. No mejorará el problema, y podría empeorar las cosas.

Separación a largo plazo

Cuando el dueño de un perro está ausente durante largos períodos de tiempo, puede ser difícil para el perro entender y hacer frente. El despliegue militar, ir a la universidad o incluso tomar vacaciones puede ser difícil para el cachorro. Emplea la videoconferencia cuando sea posible para ayudar al dúo a mantenerse conectado. Déle al cachorro algo que huela como su dueño, como una prenda de ropa recién usada, para ayudar a aliviar su tristeza durante los períodos de separación.

Puntas

  • Programe “charlas” a intervalos regulares para ayudar al perro a mantener el sentido de un horario rutinario.

Muerte de un propietario

Cuando el dueño de un perro muere y deja a su mascota, el perro puede experimentar una profunda sensación de pérdida y puede pasar por un período de duelo. Puede buscar a su dueño o puede deprimirse, comiendo y bebiendo menos de lo normal y durmiendo más de lo habitual. Intente ayudar al cachorro a mantener su rutina durante este período y anímelo a hacer cosas cotidianas, como dar paseos, ir a sus lugares favoritos o jugar. Espere que el perro necesite atención extra, especialmente si la muerte del dueño resulta en un cambio de residencia.

Puntas

  • Cuando un perro tiene que hacer una transición de vivienda, haz el proceso lo más suave posible. Trae sus juguetes favoritos, la cama, los platos y la comida. Anímelo a participar en las actividades del hogar, pero también proporciónele un espacio privado como una habitación o una caja donde pueda retirarse si se siente estresado.