El manatí es un mamífero grande y gentil que vive en las aguas costeras y los ríos del sudeste de los Estados Unidos, el Caribe, el este de México, América Central y el norte de América del Sur. Aunque es voluminosa, la vaca marina, como suele llamarse, es una elegante nadadora que se desplaza por el agua a unos 8 kilómetros por hora. A menos que haya una desgracia, el manatí puede esperar vivir de 40 a 50 años.

Cría y reproducción

La hembra de manatí o vaca no es sexualmente madura hasta que tiene unos 5 años de edad, y sólo se reproduce cada tres o cinco años. No forma un vínculo permanente con un manatí macho, sino que le sigue una manada de apareamiento de aproximadamente una docena o más manatíes machos, o toros. La cría y el nacimiento pueden ocurrir en cualquier momento del año, pero la mayoría de los nacimientos ocurren durante la primavera y el verano. El período de gestación es de aproximadamente un año.

ciclo de vida de un manati

Terneros

Rara vez nace más de una cría a la vez, aunque ha habido incidencias de gemelos de manatí. La madre buscará una zona tranquila para dar a luz; la cría nace o bien con la cabeza o bien con la cola primero. Una vez que nace, la cría vocaliza y el vínculo madre-hijo comienza durante unos dos años. Una cría recién nacida pesa de 60 a 70 libras y mide de tres a cuatro pies de largo. La hembra de manatí se amamanta durante uno o dos años, aunque la cría es nutricionalmente capaz de mantenerse por sí misma para su primer cumpleaños.

Hábitos

Los manatíes suelen viajar solos, en pareja o en pequeños grupos. Nunca salen del agua, pero deben respirar aire en la superficie. Migran a aguas más cálidas durante los cambios de estación porque no pueden mantener la temperatura del agua por debajo de los 63 grados Fahrenheit y prefieren las temperaturas por encima de los 72 grados. Los manatíes tienen un metabolismo lento, y el agua fría puede drenar su calor corporal. Criaturas de hábitos, por lo general se congregan en manantiales naturales, cerca de las plantas de energía, canales y cuencas durante el clima frío y regresan a los mismos lugares cada año.

Mortalidad

La invasión humana está directamente relacionada con la muerte de los manatíes, junto con los depredadores y las circunstancias naturales. Debido a que son de movimiento lento y a menudo se encuentran en las aguas costeras, los cascos y las hélices de las embarcaciones pueden golpear a un manatí, causándole la muerte. El enredo de las líneas de pesca, redes y anzuelos también es un peligro para el manatí. Los depredadores de los manatíes jóvenes son los cocodrilos, los tiburones y los caimanes. Las circunstancias naturales incluyen el estrés por frío, la neumonía, la marea roja y las enfermedades gastrointestinales. El manatí es una especie en peligro: es ilegal cazarlo en los Estados Unidos.