La ceguera lunar es una inflamación del ojo que afecta a la úvea o a los tejidos vasculares del ojo. Puede afectar a uno o ambos ojos. También se conoce como uveítis recurrente equina (URE), iridociclitis y oftalmia periódica. De acuerdo con el Dr. Brian C. Gilger, DVM, esta enfermedad afecta aproximadamente al 2 por ciento de todos los caballos, con los Appaloosas afectados de manera desproporcionada. Hasta el 25 por ciento de todos los casos de ceguera lunar se encuentran en la raza Appaloosa. Mientras que algunos casos de ceguera lunar se resuelven por sí solos, muchos caballos quedan completamente ciegos por la enfermedad.

Tipos de ceguera lunar

La ceguera lunar puede dividirse en dos tipos, crónica y aguda. En la ceguera crónica de la luna, el ojo del caballotólico muestra signos constantes de una respuesta del sistema inmunológico. Siempre hay algún grado de inflamación en el ojo. Los casos agudos son ataques repentinos de inflamación que desaparecen completamente una vez que se trata la causa subyacente.

ceguera de la luna en appaloosas

Causas

La ceguera crónica de la luna puede ser causada por virus, bacterias o parásitos que infectan el ojo. La ceguera lunar aguda puede ser causada por accidentes o traumas, como cuando un caballo recibe heno, suciedad u otro objeto extraño alojado en el ojo. Se desconoce el motivo por el que los Appaloosa parecen sufrir de ceguera lunar más que otras razas de caballos, pero la susceptibilidad genética puede jugar un papel importante.

Síntomas

Los síntomas de la ceguera lunar varían. El ojo afectado puede estar enrojecido o nublado. El caballo puede huir de los objetos del lado afectado ya que su visión está afectada. Puede entrecerrar los ojos, parpadear o llorar por el ojo infectado. También puede ser sensible a la luz o a cambios repentinos en la cantidad de luz, como cuando sale de un área estable más oscura hacia un sol brillante.

Tratamiento

La ceguera de la luna no se puede curar. Los objetivos del tratamiento incluyen el alivio del dolor, la minimización de la inflamación y la resolución de la infección o el traumatismo subyacente. Un veterinario puede recetar medicamentos antiinflamatorios no esteroides para aliviar el dolor y esteroides tópicos para mejorar el confort del caballo y reducir la hinchazón. Los investigadores están experimentando actualmente con implantes de ciclosporina de liberación gradual.