Cuando el pene de tu castrado se acerca a su cuerpo, está cubierto por pliegues de piel llamados vainas. Las secreciones glandulares de la vaina crean smegma cuando se mezclan con la suciedad del ambiente. Si nota que la vaina de su caballo está hinchada, puede que sea necesario limpiarla, pero la hinchazón puede ser un síntoma de una enfermedad grave.

Acumulación de Smegma

Si su caballo tiene una vaina hinchada y duda en bajar el pene para orinar, o tiene smegma visible en el pene o las patas traseras, la limpieza de su vaina probablemente resolverá la hinchazón. Algunos caballos también desarrollan frijoles, o pequeños bultos de escombros que se juntan en la punta del pene. Los frijoles pueden inhibir la micción y ser dolorosos.

caballos castrados con vainas hinchadas

Use aceite mineral o un jabón suave para limpiar la vaina. Use guantes de látex y utilice toallas de papel o algodón para lavar el pene de su caballo y los pliegues interiores de la vaina. Use su dedo para quitar cualquier frijol de la punta de su pene. Enjuague la vaina a fondo quitando el smegma con agua limpia y toallas. Algunos caballos pueden permitirse enjuagar la vaina con una manguera, pero no todos lo toleran. Cualquier residuo de jabón puede causar más irritación a la vaina, así que enjuague a fondo.

Advertencias

  • No use jabón antibacteriano para limpiar la vaina de su caballo. Esto matará los buenos microorganismos esenciales para su salud. Algunos caballos a los que no les gusta que les limpien la vaina pueden intentar patearte. Párese cerca del costado de su caballo y mantenga su cabeza arriba y fuera del alcance de sus patas. Puede pedirle al veterinario que limpie la vaina de su caballo mientras está sedado.

Traumatismos e infecciones

Un traumatismo por una patada, laceración o moretón puede hacer que la vaina se hinche. La hinchazón por un traumatismo suele acompañar al dolor y al calor en la zona de la lesión. Si la piel se rompe o se rasca, la zona puede infectarse.

Contacte con su veterinario si su caballo está herido o muestra signos de infección. El veterinario le recetará antibióticos para eliminar cualquier infección bacteriana.

Comezón parasitaria

Los parásitos pueden causar la hinchazón de la vaina. Por ejemplo, la habronemiasis es una infección parasitaria causada por las larvas de mosca; la hinchazón y el picor son síntomas. Algunos caballos pueden lesionarse al intentar aliviar el picor. Normalmente se trata con un antiparasitario tópico. En casos graves, la hinchazón del parásito puede bloquear la abertura de la uretra y requerir cirugía.

Acumulación de fluidos

Si su caballo tiene una acumulación de fluido o edema en otras partes del cuerpo, el fluido cae naturalmente al punto más bajo del caballo debido a la gravedad. La vaina es un área natural donde estos fluidos pueden acumularse. El ejercicio generalmente resuelve la hinchazón en estos casos. Sin embargo, puede ser necesario un tratamiento para las condiciones que causan el edema, como la enfermedad hepática o el bajo nivel de proteínas en la sangre.

Síndrome metabólico equino

Si su caballo castrado tiene una vaina hinchada junto con síntomas de laminitis, o se hunde, puede ser un signo de síndrome metabólico equino, una forma crónica de resistencia a la insulina. Los síntomas de laminitis incluyen cojera y anillos divergentes en los cascos. Los caballos con síndrome metabólico equino también tienden a tener grasa depositada a lo largo de la cresta del cuello. Los caballos con esta condición tienden a ser obesos y a tener entre 5 y 15 años de edad. Las razas de poni, los Finos de Paso y los Morgan son las razas más comúnmente afectadas.

La resistencia a la insulina se trata reduciendo el acceso del caballo a los pastos, controlando la ingesta de azúcar y almidón de los alimentos y ejercitando regularmente al caballo. El veterinario puede recetar un medicamento como la levotiroxina sódica para ayudar a su caballo a perder peso y aumentar su sensibilidad a la insulina.