Los colibríes evolucionaron para mostrar adaptaciones y anatomía únicas que les permitieron sobrevivir en varios climas. Son fácilmente identificables por su pequeño tamaño, colorido vivo, picos largos y rápido movimiento de las alas. Se sabe que hoy en día existen más de 300 especies de colibríes, y los hábitats van desde los climas tropicales hasta los templados. Los colibríes pueden ser encontrados alimentándose de flores de colores brillantes.

Pico y lengua

Los colibríes tienen un pico largo y estrecho que les permite alcanzar el néctar de las flores tubulares de colores brillantes. También se alimentan de insectos y tienen un pico inferior flexible que les permite agarrar insectos del aire durante el vuelo. La lengua, como el pico, es bastante larga, y la punta está cubierta de pelos para extraer más néctar de las flores.

adaptaciones de colibries

Cerebro

Los colibríes tienen una excelente memoria y pueden recordar cualquier fuente de alimentación que hayan utilizado en el pasado. Según el sitio web World of Hummingbirds, el cerebro de un colibrí representa el 4,2 por ciento del peso del colibrí. En el reino de las aves, los colibríes tienen el cerebro más grande en proporción al tamaño del cuerpo.

Ojos

Los ojos de un colibrí se encuentran a los lados de la cabeza y son muy grandes en comparación con el tamaño del pájaro. La ubicación y el tamaño de los ojos permiten al pájaro ver tanto al frente como a ambos lados simultáneamente. Los colibríes ven colores similares a los que nosotros vemos, y también tienen la capacidad de ver las longitudes de onda ultravioleta. Los ojos están protegidos por al menos 12 huesos llamados huesecillos.

Corazón y pulmones

El ritmo cardíaco de los colibríes es extremadamente alto durante el vuelo, alcanzando hasta 1.250 latidos por minuto. El ritmo cardíaco en reposo baja a aproximadamente 250 latidos por minuto. Esto permite que la sangre circule rápidamente, llevando oxígeno a los músculos durante los rápidos movimientos musculares del vuelo. Los pulmones de un colibrí sirven tanto para llevar el oxígeno al torrente sanguíneo como para ayudar a enfriar al colibrí. La tasa de respiración de estas aves es de aproximadamente 250 respiraciones por minuto, unas cuatro respiraciones por segundo.

Alas y músculos

Los principales músculos que los colibríes usan en el vuelo son los pectorales mayores. Estos músculos están casi totalmente formados por fibras musculares de tipo I, de cambio rápido, que permiten que las alas latan hasta 200 veces por segundo. A diferencia de otras aves, los colibríes pueden volar tanto hacia adelante como hacia atrás y cambiar de dirección rápidamente. La articulación del hombro permite que el ala gire hasta 180 grados, permitiendo los movimientos rápidos y precisos. Según el Mundo de los Colibríes, pueden alcanzar velocidades de 60 millas por hora durante una inmersión.

Temperatura corporal

Los colibríes se han adaptado para sobrevivir en condiciones de clima frío y comida limitada. Lo hacen reduciendo su metabolismo y entrando en un estado llamado torpor. Típicamente, la temperatura corporal de un colibrí es de 105 grados Fahrenheit. Durante el torpor, la temperatura corporal baja hasta 70 grados, lo que permite al ave sobrevivir hasta que las condiciones mejoren.

Reproducción

Las hembras de colibríes nacen con dos ovarios; sin embargo, poco después del nacimiento el ovario derecho desaparece. Esto ayuda a que el pájaro sea más liviano para volar. Si un huevo es fertilizado, la hembra lo pondrá en un nido; los huevos no fertilizados son reabsorbidos por el cuerpo. Los colibríes machos producen esperma en los testículos, pero no tienen pene. Los órganos reproductivos tanto en los machos como en las hembras se encogen durante los meses en que no se reproducen para disminuir el peso de la hembra durante el vuelo y la migración.